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El día después a la llegada
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Hoy se silenciaron todas las radios, excepto una. Todos los canales de televisión mostraron la misma señal.
Y sólo una señal, de alarma, cruzó el espacio.
Querido diario: Hoy no fui a estudiar, nadie tuvo clase, y nadie fue a trabajar.
Miro la calle: se ve casi vacía desde mi ventana, apenas alguien apresurándose a llegar a su casa. Papá y mamá no me dejaron salir a jugar. Están en la otra habitación, viendo la transmisión del mensaje del gobernante mundial.
Este cargo es algo nuevo. Nuestro mundo desde hace siglos que no conocía la paz, pero ahora, y mediante un acuerdo, se firmó la paz mundial y se eligió a un gobernante único.
Claro que fue necesario que supiéramos que una flota de otro mundo se dirigía hacia nuestro planeta. Lo sabemos desde hace meses, y entonces comenzó este nuevo orden mundial. Y hoy es el día: el anunciado día de la llegada.
"...medidas de seguridad adoptadas, por tanto se solicita a toda la población permanecer en sus casas, y seguir la transmisión del evento y los festejos correspondientes, sin manifestaciones públicas que puedan ser interpretadas como..."
- Otra vez el mismo mensaje. ¿Cuántas veces van a repetirlo? Faltar al laboratorio para ver repetirse ese mensaje es...
- Lo sé querido. Es muy aburrido. Pero deben tener una buena razón para estas interminables repeticiones.
- No lo comprendo. Supongo que la flota allí arriba debe estar captando nuestras señales y pensando que somos unos retrasados. Encima esos mensajes sobre el recibimiento. Lo preparamos desde hace meses: no puede haber ningún error.
- No. Ya viste el mensaje por televisión y lo escuchaste por radio. Todo esta listo.
Diario, esta espera es muy aburrida. Ya me cansé de ver la misma noticia por el televisor durante todo el día.
Durante la semana, en el colegio, nos explicaron que hace meses que estamos en contacto con seres de otro planeta, que son muy distintos físicamente a nosotros y más avanzados tecnológicamente.
Nos contaron que nos descubrieron por nuestras ondas de radio, con una potente máquina que es también un telescopio. Así nos encontraron. Nos detectaron desde un planeta recientemente colonizado por ellos, dentro de nuestro sistema. El profesor nos aclaró que aprendieron nuestro idioma mediante las transmisiones que captaban. Aprendieron. Y luego empezaron a transmitir, anunciando que venían.
Ya tuvieron tiempo para contestar nuestra transmisión, capitán.
- Repítala. Informe al resto de la flota que se mantenga en la trayectoria y tiempo acordados.
- Comprendido.
- ¿Qué dice la transmisión de la flota que se acerca?
- Informan que la hora de su llegada será la establecida, señor. Y que están al tanto de los festejos planificados.
- De acuerdo. Siga con los preparativos para el recibimiento, e informe a la flota del carácter de los festejos planificados.
- De acuerdo, señor. De todas maneras, si están captando las señales de radio o televisión, ya se habrán enterado de...
- Prefiero evitar sorpresas. Infórmelos.
- Si, señor.
Diario, ¡están cerca!. Acaban de informarlo por televisión. Pronto los fuegos artificiales mostrarán toda su belleza. Pronto conoceremos a los extraños visitantes.
Voy a encender el televisor aquí...
- Listos para aterrizar, capitán.
- De acuerdo. Envíe un mensaje a las otras naves de la flota. ¿Se recibe alguna comunicación?
- Nos dan la bienvenida. Acaba de transmitirse a la gente un mensaje del gobernante global. Al parecer conformaron una unión de naciones.
- Utópico, no durará. De todas formas, es mejor si la toma de decisiones se encuentra concentrada en una persona o en un grupo, hará todo más fácil. ¿Alguna otra novedad?
- Las ciudades están casi a obscuras, capitán.
- ¿Encuentra dentro de las transmisiones alguna razón para eso?
- Por lo que podemos entender, preparan una recepción con lo que llaman "fuegos artificiales". Así lo tradujo nuestro especialista.
- Esta bien. Dé las ordenes de descenso a todas las naves de la flota.
- ¿Toda la flota, capitán?
- Sí. Que la mitad de la tripulación de cada nave permanezca en sus puestos, listos para volver a despegar. El resto bajará a la ciudad. Se formarán en dos grupos. El primero avanzara desde el sur, el segundo se desplegará desde el norte. Harán contacto en el edificio en donde se encuentra su gobernante.
- Entendido.
- ¿Todo listo?
- Si, señor. El gobernante mundial terminó su discurso. El recibimiento está listo.
- Avíseme cuando aparezcan en el cielo.
- Ya se ven sus luces, señor.
- ¡Comience con los fuegos!
...¡Allí están!
Diario, en este momento se elevan los cohetes desde la bases de tierra, al encuentro de las luces del cielo. Papá y mamá gritan en el comedor. Las explosiones de colores iluminan la noche como si hubiera decenas de soles. ¿Qué es lo que dice el televisor?:
"....de los visitantes en nuestra ciudad capital se ha realizado en la forma planeada. Se reitera a la población que permanezcan en sus casas. Mañana habrá más informaciones. Se pide tranquilidad mientras nuestros gobernantes se entrevistan con ellos, en este histórico día. Todos los canales retomarán su señal al salir el sol. Los términos de esta trascendente conversación se..."
Diario, hasta mañana.
- No nos creen, señor. No aceptan un elemento físico que ellos no conozcan. Toman lo ocurrido como una agresión premeditada, y ya no transmiten. Nuestro último contacto indica que se está formando una nueva flota.
- Siga intentando comunicarse con ellos. Que comprendan lo ocurrido y no nos ataquen es nuestra única esperanza.
- Nuestros ingenieros están trabajando ya en las naves, señor.
- Insisto, intente mantener la duda de lo que ocurrió. Necesitamos ganar tiempo hasta obtener toda la información, tanto de propulsantes que utilizan como de su armamento.
- De acuerdo, señor.
¡Diario, algo terrible ocurrió!
Están muertos.
No entiendo por qué les afectó la radiación de nuestro planeta. Parece que sus científicos no conocían el elemento con el que está compuesto nuestro planeta, y sus máquinas no detectaron su radiación. Ni que les iba a ser perjudicial. Todos están muertos. No se salvaron ni quienes permanecieron en sus naves, aunque la radio dice que lograron transmitir algún mensaje a su planeta.
Ahora estoy viendo unas imágenes de ellos por la televisión, grabadas en el momento en que llegaron. Tienen cuatro extremidades, y se paran en dos de ellas. No se desplazan reptando, y su piel es suave y muy clara, sin protección, sin placas ni escamas. Aún no entiendo como pueden ver con dos ojos. Deben ver todas las imágenes duplicadas.
Aunque ahora ya nada ven. Están muertos.
Pablo Brión, 18 de junio de 2001
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Fragmentos...
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TERMINUS - ...Su situación era muy extraña para el papel que estaba llamado a desempeñar en la historia galáctica, pero, almismo tiempo, tal como muchos escritores no se han cansado de repetir, inevitable. Localizado en el mismo borde de la espiral galáctica, un único planeta de un sol aislado, pobre en recursos y muy insignificante en valor económico, nunca fue colonizado durante los cinco siglos después de su descubrimiento, hasta el aterrizaje de los enciclopedistas...
Cita de la Enciclopedia Galáctica, libro Fundación, Isaac Asimov |

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Sobre si HAL pudiera realmente pensar, era una cuestión que había quedado establecida por el matemático ingles Alan Turing en los años cuarenta. Turing había señalado que, si se podía llevar a cbo una prolongada conversación con una máquina?indistintamente mediante máquina de escribir o micrófono- sin ser capáz de distinguir entre sus respuestas y las que pudiera dar un hombre, en tal caso la máquina estaba pensando, por cualquier sensible definición de la palabra. Hal podía pasar con facilidad el test de Turing.
Y hasta podía llegar el día en que Hal tomase el mando de la nave. En caso de emergencia, si nadie respondía a sus señales, intentaría despertar a los durmientes miembros de la tripulación, mediante una estimulación eléctrica y química. Y si no respondían, pediría nuevas ordenes por radio a la Tierra.
Y entonces, si tampoco la Tierra respondiese, adoptaría las medidas que juzgara necesarias para la salvaguardia d la nave y la continuación de la misión... cuyo real propósito sólo él conocía , y que sus colegas humanos jamás habrían sospechado.
2001 Odisea del espacio, Arthur C. Clarke
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Jenkins inició de nuevo su monótona cantinela. Al fin se calmó, comenzó a comer los huevos y dijo en voz un poco más alta:
-No puedo menos que preguntarme qué clase de madre trajo eso al mundo. Me gustaría echarle una mirada, nada más. ¿O es qué no tuvo madre?
Era una pregunta retórica pero obtuvo respuesta. Al extremo de la mesa, varios taburetes más allá, estaba uno de los cabos instructores. Había terminado de comer y estaba fumando y hurgándose los dientes con el palillo simultáneamente. Era indudable que nos había oído.
- Jenkins...
- ¿Señor?
- ¿No sabe nada de los sargentos?
- Bien..., estoy aprendiendo.
- No tienen madre. Puede preguntárselo a cualquier recluta después del adiestramiento. -Lanzó el humo hacia nosotros-. Se reproducen por fisión..., como las bacterias.
Tropas del espacio, Robert A. Heinlein
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